La Fiscalía de Alicante, 'para mear y no echar gota'

Las malas condiciones de los baños son una de las deficiencias de Fiscalía

El único baño, que comparten 40 fiscales, está situado en la tercera planta

Los mingitorios están precintados y sólo funciona uno de los inodoros

A una fiscal le cayó parte del techo en la cabeza cuando estaba en el baño.

Si algún político entrara en los cuartos de baños de los fiscales de Alicante probablemente se echaría las manos a la cabeza. ¿El motivo? Mientras muchos alcaldes, diputados o altos directivos de la administración disfrutan en su trabajo de instalaciones modernas con todo tipo de servicios y un diseño cuidado, los 40 fiscales de la Audiencia Provincial comparten un único baño que tiene todos los mingitorios precintados y sólo un inodoro en marcha. Este baño, situado en la planta tercera, es compartido por mujeres y hombres del ministerio público, incluida la plantilla de 10 funcionarios que trabaja para la Fiscalía de Alicante.

El edificio de la Audiencia de Alicante tiene 50 años de historia y nunca ha sido rehabilitado porque la Generalitat lleva prometiendo la Ciudad de la Justicia desde hace tres lustros. Sin embargo, ningún Gobierno del PP ha ejecutado la promesa y sólo el ex conseller, Jorge Cabré, ha logrado impulsar un proyecto de reforma integral que ya debería estar adjudicado pero que acumula semanas de retrasos.

Desde el entorno del conseller de Justicia, Serafín Castellano, mantiene que la iniciativa urbanística sigue adelante y atribuyen el retraso de la apertura de ofertas a la avalancha de empresas que se han interesado por la obra (que ronda los 5 millones de euros). Según los planes del Consell, no será hasta el primer trimestre de 2014 cuando se pueda inaugurar el edificio reformado por lo que los fiscales alicantinos todavía tendrán que utilizar baños insalubres, como mínimo, un año más.

Precintados por los empleados

La mayoría de los mingitorios están precintados con bolsas de basuras colocadas por los trabajadores porque se atascan y desprenden malos olores. Además, el cuarto donde se ubican tuvo que estar cerrado después de que a una fiscal de Alicante se le cayera parte del techo por las humedades. Los inodoros tampoco pueden ser utilizados con normalidad y un cartel insta a los funcionarios "a tirar de la cadena con suavidad" y a que "comprueben después que no tira agua por la taza". Los fiscales tachan de "vergonzoso" el estado de los baños y muchos optan por salir del edifico para ir al baño por el estado ruinoso que presentan.

Esta situación contrasta con los baños de los que disponen muchos alcaldes y que fueron reformados en pleno boom inmobiliario. Un ejemplo es el que se colocó el ex alcalde de Calp, Javier Morató, cuando reformó el Ayuntamiento con un sobrecoste de un 500% sobre el presupuesto inicial (pasó de 330.000 euros a 2’3 millones) gracias a la inversión de la Diputación.

Dispone de ducha, minibar, armarios y hasta conecta con un ascensor que conduce directamente a un parking del edificio para evitar salir por Alcaldía.

Pero este no es el único caso ya que en la mayoría de edificios públicos (Cortes, Diputación de Alicante, etc..) los diputados y concejales disponen de baños que cumplen con todas las garantías sanitarias y de higiene, no como en la Audiencia, según denuncian fiscales consultados por elmundo.es.

De ahí que el presidente de la Audiencia de Alicante, el magistrado Vicente Magro, siempre se queje de que la Justicia es la cenicienta del estado.

Fuente: www.elmundo.es