Y ahora, ¿qué hará el nuevo ministro ?

Llega al ministerio un viejo conocido para el personal de justicia que desenpeñó el cargo de Secretario de Estado con el ministro Michavila durante la época de Aznar.

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Es verdad que hemos cambiado de ministro, y eso ha sido motivo de satisfacción para todos nosotros, pero la maquinaria legislativa del ministerio continua adelante con sus propuestas de reforma y ayer mismo se votaba en el Senado la convalidación del decreto de privatización del Registro Civil.

El punto clave en el que nos encontramos es el mantenimiento o no, por parte del nuevo ministro, del anterior equipo de Gallardón. No debemos olvidar que es con ese equipo con el que se firmó el 23 de julio pasado un preacuerdo para la reforma de la LOPJ, que desde Intersindical rechazamos, y que los altos cargos ministeriales pondrán en valor ante su nuevo jefe. Nosotros pedimos la renovación total de este equipo, la retirada de los proyectos de reforma actuales y el inicio de negociaciones de todas las partes implicadas para alcanzar un consenso sobre cuáles son las reformas adecuadas y necesarias para la modernización y mejora de un servicio público básico y esencial como es el de la Administración de Justicia.

¿Y las organizaciones firmantes del preacuerdo?

Hace escasamente dos semanas que las organizaciones sindicales CSIF, UGT y STAJ defendían la firma del acuerdo e insistían en sus “bondades”. Ahora le piden al nuevo ministro la retirada del anteproyecto de reforma de la LOPJ.

Es inaudito el grado de incoherencia que algunos demuestran en los argumentos que utilizan para justificar sus propias decisiones. No se puede defender un acuerdo y al mismo tiemp pedir que se retire. Eso sólo puede significar la debilidad con la que se llevaron a cabo las negociaciones con el ministerio de Gallardón, y que ahora, aprovechando el cambio de titular, quieren dar marcha atrás.

La cantidad de información contradictoria que se lanza por unos y otros no provoca sino desconcierto y estupefacción entre los trabajadores y trabajadoras de la Administración de Justicia. Difícilmente se conseguirá nada desde la división y la confrontación, y por ello desde Intersindical hacemos un llamamiento a todas las organizaciones para consensuar un acuerdo de mínimos que haga posible reiniciar todo el proceso de negociación.

En Intersindical lo tenemos claro desde el principio y mantenemos con firmeza nuestras reivindicaciones, que lo son de todos: defendemos los servicios públicos, defendemos nuestros derechos, defendemos los puestos de trabajo y por ello exigimos la retirada inmediata del anteproyecto de reforma de la nueva LOPJ.